por Ilse Bodero Regalado
Me encontraba trabajando en Lima cuando recibí una llamada por teléfono, era mi hermano: “Hola, llamaron de la embajada, dicen que el avión sale el miércoles”. Fue un viernes y a pesar de estar sentada tuve la sensación que flotaba. Sabía que era una buena noticia, siempre había querido estudiar medicina. Al mismo tiempo me invadió el miedo. No sabía si iba a conseguir despedirme de mi familia, que no veía desde hace unos meses y vivían en Piura.
Fui a comprobar la noticia a la embajada y dejar los documentos que faltaban. Renuncié a mi trabajo, mudé mis cosas, y el sábado en la tarde me dirigía a Piura a ver a mi familia. Recibí palabras que me dieron mucha fuerza, tanto para persistir en mi decisión como durante mi estadía en Cuba. “Yo no voy a llorar para que tú tampoco lo hagas”, me dijo mi madre cuando me vio, y así lo hizo. Me acompañó al aeropuerto y se despidió.
Dentro de la sala de espera conocí a otros becados, éramos el cuarto vuelo que partía. Casi ninguno de los que estábamos allí habíamos dormido, la excitación del viaje no lo había permitido.
Parecíamos una excursión, las cámaras fotográficas y filmadoras iban captando el emocionante viaje. Al divisar la isla, se veía un marrón rojizo con tonos verdes. El aterrizaje fue ruidoso no por problemas en el avión, sino por la expectación y algarabía que produjo el momento.
Tengo que decir que todos teníamos una imagen equivocada de lo que es Cuba. Sabíamos como muchos que es uno de los países con mejor nivel en educación en medicina a nivel mundial. Pero tanta información distorsionada acerca de la realidad de allá nos hacía pensar en un régimen disciplinario y una sociedad demasiado estricta. Sólo una persona que ha vivido en Cuba puede tomar la verdadera realidad de ese pueblo.
Nuestro recibimiento, primero en el aeropuerto y luego en la escuela, fue muy emotivo y lleno de fiesta y alegría. Cuando llegamos entramos primero en un proceso de familiarización para conocer la cultura y la realidad de un pueblo maravilloso que lucha contra la adversidad y el bloqueo económico. En todos los lugares hay personas buenas y malas, pero el trato y acogimiento que nos dieron dan muestra de la solidaridad y alegría cubana.
La vida de nosotros como estudiantes al comienzo fue muy difícil. Nuestro horario era bastante cargado, estudiábamos mañana, tarde y noche. Nos levantábamos 5:50 a.m. y entrábamos a las siete. Las clases terminaban 10 p.m. Además nos teníamos que adaptar a la vida en el interno y la convivencia en el albergue. Los primeros seis meses fueron laboriosos, pero era un sacrificio que debíamos pasar para conseguir una meta. Los siguientes meses fueron más pasaderos, a pesar de ser el contenido más fuerte, nuestro horario se redujo, las clases comenzaban a las ocho, terminaban al mediodía, y tres veces a la semana tenemos clases de 2 a 4 p.m. Además las salidas del interno fueron poco a poco más permeables.
Gozamos de un aula de clases muy moderna, con computadoras por parejas, un televisor, libros en texto y electrónicos. Además el sistema de enseñanza es nuevo, lo que ellos llaman la revolución universitaria. Aún hacen falta algunas cosas, para completar nuestra formación, pero la preocupación del programa por darnos lo necesario para nuestro desarrollo profesional es grande.
Nosotros pertenecemos al programa ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas). Somos más de cuatrocientos peruanos que estamos estudiando gracias a este. Estoy y estamos, todos los que estudiamos allá, muy agradecidos al pueblo cubano por la preocupación y la oportunidad que nos han dado. En Cuba no solamente encontré un sueño sino dos, realizar mi vocación y un proyecto de vida.
Mi nombre es Ylse Bodero Regalado y todo empezó en marzo del 2006.










Ylse, gracais por compartir tu experiencia.Yo creo en el movimiento bolivariano que se esta desarrollando y creciendo, porque mas alla de la contra propaganda, lo concreto de la solidaridad se constata.
no es marketing lo que tu vives, la salud que reciben gratis los latinoamericanos en Cuba Y Venezuela.
Porque muchos como tu tienen la capacidad y sueño, pero solo los pueblos bolivarianos les dan la opotunidad.
Siguenos contando como es la salud para el pueblo cubano y ahi veremos la diferencia con lo que nos ofrece quienes estan contra Cuba y Venezuela.