Archivos para octubre 16, 2007
Crónicas de un peregrino

Por Richard Chávez
Se calcula que son más de 20 mil personas las que acuden al año para venerar al Señor Cautivo de Ayabaca. Muchos de ellos peregrinos que caminan por más de 10 días para tocar su hábito por tan sólo 3 segundos, tiempo suficiente para que la milagrosa energía les sea trasmitida. Segundos que premian y reconfortan tantos días de hambre, sol, frío, lluvia, páramo, intemperie y peligro. Pero nadie se desanima de la caminata, pues se realiza en grupo de peregrinos organizados en una hermandad de ayuda y apoyo mutuo.
La subida de la cuesta, lo más pesado del camino, comienza con la bienvenida que dan los ceibos que los saluda cordialmente con brazos extendidos al mejor estilo de películas de ciencia ficción, pero que es una hermosa realidad natural. Así como también los riachuelos caprichosos, niños vendedores de fruta y aroma natural de la diversidad de las plantas. Los peregrinos se entregan a esta bienhechora naturaleza.
Son clásicos males del caminante las ampollas, los dolores musculares, escaldaduras, y de los principiantes es el soroche, que se les presenta con incómodos vómitos o bajas de temperatura, etc. Es en el puente Paraje Grande donde la naturaleza los premia con el río Quiroz, podría decirse de aguas bendecidas por el Señor Cautivo. Basta con otorgarse un baño en sus heladas aguas para que desaparezcan los dolores musculares y demás males del cuerpo y espíritu.









