Por Richard Chávez
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Muchas veces pecamos en decir “en Piura no hay trabajo”. Pienso que es una frase muy desalentadora, egoísta y hasta quizás tonta. El ingenio del peruano, y del piurano en particular, está por encima de otros potenciales humanos.
Basta con dar un recorrido por algunas calles afiebradas de nuestra ciudad. Cincuenta céntimos se convierten ahora en el precio del ingenio. La porción de cebiche se convierte en el boom en ventas, y mejor si está ubicado al frente de una universidad. A éste precio se puede aplacar la sed con un vaso de soya incluido el respectiva “yapa” o “cariñito”. No es novedad encontrar un locutorio en cada esquina de nuestro barrio, pues la demasía de éstos ha obligado a que el encargado de dicho negocio deambule por las calles avisando sus servicios, como lo es en las universidades de Piura.
El ingenio del panadero del mercado modelo, Luís Quispe quien ha decidido salir con su horno hacia la avenida Country para vender el pan más calientito de todo Piura, como él dice “recién salidito del horno”. Dicho negocio, a veces causa congestión vehicular debido a los pedidos de los taxistas. Y si de vehículos hablamos, porqué no mencionar la moto lineal, otro ingenio laboral piurano, lógico respetando las normas.
Se puede hacer dinero a través del arte. El arte se desborda silenciosamente. Grupos de chicos declamando poesía y narrativa en los buses interprovinciales tratando de valorizar sus escritos. Carismáticas chicas, que junto a sus amigos, amantes del baile se unen para formar grupos que amenicen fiestas infantiles, empezando así la micro-empresa de los fines de semana. Los malabaristas que a duras penas reciben diez céntimos por demostración y riesgo con el juego de sus espadas o fuego.
El mercado es el concentrado del ingenio piurano. Aquí apreciamos a señoras ofreciendo sus servicios para pelado y eviscerado de pavos. El grabado del CD MP3 el cual parece ser, en nuestro medio, legal. Señoras ofreciendo diferentes menestras cocinadas listas para su preparación final en casa. Otras ofrecen las cremas para los tallarines verdes, el estofado, el aguadito, la para papa a la huancaína, etc.
Y si los jóvenes se quejan de que sus padres no les otorgan propinas, aquí está el grabado de CDS de música, videos, juegos, como también el tipeo e impresión de trabajos. En las carreteras o calles que presentan huecos u ondulaciones, vemos a personas que con tierra humedecida parchan dichos huecos, buscando su apoyo económico.
Se puede decir que hay muchas formas de agenciarse ingresos, gracias a nuestro creativo ingenio. Entonces que luego no se diga que en Piura no hay trabajo.










La creatividad para sobrevivir es extraordinaria aqui en Piura…y rico el pan calientito de Quispe.