Por: Pablo Mogollón

La otrora y majestuosa ciudad imperial del Cusco esta semana se vio convulsionada y violentada por una horda de gente indolente e inescrupulosa que con el argumento de protestar contra la Comisión Permanente del Congreso que aceptó modificar la Ley Nº29164, que permite la inversión privada en zonas aledañas a sitios históricos bajo la concesión de servicios, como hoteles y restaurantes, como secuela de dicha norma la Asamblea Regional del Cusco acordó realizar una paralización a partir del lunes 18.
La jornada de manifestaciones realizada durante dos días 21 y 22 del presente mes, donde se alteró el orden e impuso el caos, donde los manifestantes tomaron pistas, atacaron y destruyeron locales públicos y privados.
¿Con esta convulsión social quién pierde? Según la Cámara de Comercio ha estimado los daños económicos para el Cusco en 20 millones de soles por cada día de paro, la suspensión de vuelos que afecto a unos 3,000 turistas, el transporte terrestre también se afecto, ya que alrededor de 100 buses interprovinciales se quedaron varados en el terminal terrestre, los operadores turísticos que han tenido que cancelar miles de reservas por la incertidumbre que se vivía en ese momento en el Cusco.
Al final de túnel y de la revuelta promovida por sus autoridades, EL CUSCO PERDIÓ, porque PERDIÓ UNA DE LAS SUBSEDES DEL APEC 2008. Era la mejor vitrina o la mejor oportunidad que tenía Perú y el Cusco para mostrar al mundo nuestro maravilloso y majestuoso “Machu Picchu”. Ante lo sucedido, los peruanos sentimos consternación y asombro.
No hay que olvidar que hace menos de un año Machu Picchu fue elegida como una de las 7 maravillas del mundo, por ello, nos causa letargo al observar a un grupo de desadaptados destruyen la imagen del Perú, afectan a los turistas que escapan despavoridos del Cusco, sin ganas de no volver nunca más a pasar la odisea que vivieron durante esos dos días.
Ahora, quien va a resarcir el daño a los turistas?En ese sentido, la población del Cusco debería entender y comprender que la milenaria ciudad del Cusco y “Machu Picchu” es patrimonio del Perú y del mundo, por tanto, existe un interés nacional e internacional de conservarla y protegerla. En consecuencia, el Estado peruano deberá diseñar mecanismos e instrumentos legales que permitan proteger ese gran legado patrimonial que pertenece a todos los peruanos residentes y no residentes en la ciudad del Cusco.
Debemos en pensar en estudiar una formula de compensación de daños al turista que visita el Cusco, por ser la sede donde se encuentra ubicado “Machu Picchu” una de las maravillas del mundo, siempre va existir un flujo de turistas a dicha zona, por ello, es necesario que exista una especie de “seguro al turista” que visite el Cusco, cualquier turista que adquiera o compre su boleto de viaje sea aéreo o terrestre se incluya el mencionado seguro, con la intención que el turista viaje seguro y este protegido ante cualquier eventualidad como la reciente paralización.
No esperemos, que el imperio de desadaptados vuelva a realizar disturbios y a bloquear las calles del Cusco, busquemos una solución para conservar a la “gallina de los huevos de oro”.










mi estimado retrograda creo que no te has dado cuenta de la situacion que sufren todos nuestros paisanos, tu crees que tu crecimeinto economico llega a aquellos lugares donde solo comen maiz chuño y solo toman agua de desayuno yo e estodado por esos lugares y la verdad es muy triste y es muy necesario este tipo de actos