Por: Sonia Ramos Baldárrago (Arequipa)

La verdad es evidente. El agua disminuye por la deficiente gestión desde el ámbito local, regional y nacional. No se trata de un tema simple, por eso el especialista en Desarrollo Rural, Alipio Montes Urday sostuvo que el GRA (Gobierno Regional de Arequipa) “debe desarrollar un Plan Regional de Recursos Hídricos”.
¿Considera que en la región Arequipa se hace un buen uso integral del recurso agua?
Definitivamente no. El mal uso se inicia desde la explotación de la napa freática para extraer el agua y nunca se controló esta actividad, ya que ni siquiera existe un Plan Regional de Recursos Hídricos que se extienda también a controlar las concesiones desmedidas de las tierras por parte de las mineras.
¿Quién o qué entidad debe regular las concesiones de tierras para que el agua sea destinada a un mejor uso?
Le compete en primera instancia al Presidente del Gobierno Regional de Arequipa, incluso el problema del agua traspasa a las regiones donde aún no se ha hecho nada. Este control debe concretarse con la participación activa del Instituto Nacional de Recursos Naturales-INRENA, que se oriente al mejor aprovechamiento de las tierras y por consiguiente del agua.
¿Técnicamente cómo aprovechar el agua a nivel regional y evitar su desperdicio en cantidades preocupantes?
En la región se necesita proyectos de construcción de reservorios, los mismos que ayudan a cuidar el ambiente y permitiría almacenar el líquido elemento alrededor de micro climas y climas de forma más eficientes y poder dotar a las zonas verdes con control racional.
¿En este proceso de organización de funciones en torno al agua cómo deben participan las Juntas Macro regionales?
Primero deben fortalecerse, empezando por construir consensos teniendo en cuenta que el agua es un recurso necesario para la agricultura, para el consumo de las personas, sin embargo hasta la fecha su participación es nula.
Dicen que las regiones no debieron limitarse políticamente sino por cuencas
Es cierto. Los límites se establecieron políticamente pero no por una articulación de las cuencas económicas y cuencas hidrográficas, entendiendo que las cuencas económicas se refieren a los espacios de acuerdo a los ejes de producción en toda la cordillera de los Andes.









