PIURA.- Con un herido grave, dos comerciantes detenidos y saqueos de algunos puestos, terminó ayer la jornada de protesta de parte de los comerciantes del Complejo de Mercados, quienes aprovecharon para abuchear a los regidores que apoyan la declaratoria de emergencia del principal centro de abasto. Otros aplaudieron y lanzaron vivas a los concejales que pedían plazo para el desalojo. Aún así, la alcaldesa Mónica Zapata dijo que los comerciantes de exteriores deberán desocupar el mercado en un mes sí o sí.
Mientras las pocas amas de casa que acudieron al mercado se abastecían pagando a sobreprecio lo poco que pudieron comprar en el mercado Modelo y en el Anexo, mientras los comerciantes protestaban frente a la Municipalidad para no ser desalojados de las áreas públicas, el debate en el pleno del Concejo de la Municipalidad de Piura sólo daba un paliativo.
El debate de los concejales sólo encontró un remedio para salir del paso. Se acordó declarar en emergencia a todo del Complejo de Mercados y formar una comisión integrada por cuatro funcionarios municipales y dos comerciantes, uno de los exteriores y uno del interior, para que ésta analice las posibilidades de reubicación de los comerciantes en un plazo de 30 días después de aprobar la ordenanza.
Antes de apostarse frente al Palacio municipal, los comerciantes de exteriores se agruparon en el principal centro de abasto. Allí empezó a subir la tensión. El primer disturbio fue originado por la disputa entre los comerciantes que sí acataron la paralización y los que no. Esta situación dio paso luego a algunos actos de pillaje y saqueo en algunos puestos de ropa. En medio de esta situación fue detenida la primera persona porque no portaba documento de identidad. Los comerciantes formales reclamaron porque la Municipalidad no tuvo la precaución de colocar mayor seguridad pese al anuncio de la manifestación.
Al Palacio Municipal
Posteriormente, los manifestantes se movilizaron hasta el Palacio Municipal, donde los esperó un escuadrón de 51 efectivos policiales y 16 serenos municipales. Los comerciantes obstaculizaron la vía. Pero los efectivos de la Unidad de Servicios Especiales (Use) los hicieron retroceder hasta la Plaza de Armas. Ni el sol incesante los desanimó y esperaron hasta cerca de las 3 de la tarde, arengando contra la Alcaldesa y algunos regidores. Entre empujones y pifias, fue detenida una segunda persona que fue llevada a Seguridad del Estado.
Como la mayoría de comerciantes informales acató el paro convocado por sus bases, para ir a protestar frente a la Municipalidad, el mercado por fuera lucía casi desierto, pues, el público hizo las compras en el interior, siendo beneficiados los comerciantes formales, aunque debieron atender con las puertas cerradas por temor a saqueos.









