El gran Kachuka con su banda los Mojarras desde el cerro el Agustino bajaron con sus guitarras, su batería, su equipo de sonido, para mágicamente envolver al asentamiento Acapulco de música, canto y poesía, toda una mañana mágica, donde los padres de familia, profesores y administrativos se entregaron a este concierto musical que no será olvidado por los pequeños.
El reconocimiento a los niños poetas de este colegio marginal que se han comprometido con su profesor a bajar, a todos los colegios del Callao, para hacer talleres de poesía y hacer un gran encuentro de poetas, para revertir la drogadicción, el pandillaje, la delincuencia activada estos últimos años y el malvivir del Callao, es la tarea inmediata de este colegio.









