En una asamblea llena de insultos, agresiones y ofensas al secretario general del Sindicato de Docentes Universitarios (Sidunp), José Fiestas Purizaca; a profesores que apoyan la suspensión de la huelga, y a la prensa, se aprobó la suspensión de la huelga
indefinida que mantenían los docentes universitarios. Con 44 votos a favor y 33 en contra se declararon reabiertas las labores en la Universidad Nacional de Piura.
Desde el inició de la asamblea extraordinaria, 11 de la mañana de ayer, los docentes arremetieron contra el secretario general del Sidunp, reclamándole el porqué no cumple sus acuerdos. Según los profesores, en la asamblea anterior, lunes 11 de enero, se acordó emitir un comunicado a la prensa para que se rectificara declaraciones pasadas donde se anunció el levantamiento de la medida de lucha; además se iba a enviar un documento declarando personas no gratas a los delegados nacionales que aprobaron la decisión de suspender la huelga. Sin embargo, según los docentes, Fiestas Purizaca no lo hizo.
Durante la asamblea, algunos docentes se refirieron a la prensa local que, según ellos, no comprende su lucha; seguidamente se refirieron al editorial publicado por un diario local, señalando que desean sacar un comunicado y decirles a los periodistas que defienden a los “grandes gobiernos” que no se metan con la dignidad de los docentes. Por qué no sacan un editorial donde digan que el Gobierno está faltando al estado de derecho, fueron algunas de las frases que profirieron los docentes.
Cuando intervenían los profesores a favor de la suspensión de la huelga, inmediatamente eran criticados y callados por los huelguistas. Hay que ser sensibles con los alumnos, padres de familia, la sociedad a las cuales no debemos; no se puede ir contra la corriente, expresaban los docentes para tratar de convencer, pero no eran escuchados. De igual forma sucedió con la intervención del catedrático Percy Lozano quien anunció que había hecho un estudio en el que se revela que la población está en total desacuerdo con la huelga, pero no lo dejaron terminar porque con gritos opacaron su intervención.









