Luego de esperar tres meses sin estudiar, los alumnos de la Universidad Nacional de Piura (UNP) tienen que enfrentarse a una nueva espera que los desespera. En medio de un incesante sol de mediodía, los encontramos ofuscados haciendo interminables colas, una para la inscripción, otra para hacer los reclamos porque el sistema no acepta su inscripción, otra para cursos que no aparecen, otras porque el banco donde pagaron la cuota aún no reporta los datos de quienes pagaron.
Pese a que salieron desde antes de las 6 de la mañana de sus casas para lograr inscribirse temprano, pasadas las 12 del mediodía aún permanecían en la cola, gritando para que los vivos dormilones, que llegaron tarde, no se coloran entre la aglomeración. Según nos informan quienes hacían su cola, los problemas son los de siempre. En el aula de Universia donde se tenían que inscribir los alumnos de Ingeniería de Minas, la cola avanzaba rápido y el problema era que algunos alumnos salían con deudas que no tenían, por eso se les remitía a la biblioteca, donde había atención de reclamos.
Después de esperar que la larga cola avance para ser atendidos, los estudiantes tenían que regresar nuevamente a la cola de inscripción para reiniciar su registro, esto los llevaba de un lado para otro que no sólo los cansaba, sino los desesperaba. Frente a la biblioteca, los reclamos eran más agudos. Allí era la cola de los reclamos, todos los alumnos de las diferentes facultades eran enviados allí para que hagan todo tipo de reclamos.
En la Facultad de Educación el sistema se había paralizado y recién pasadas al 12 del mediodía estaban reanudando la inscripción. Los alumnos dijeron que llegaron desde temprano para evitar aglomeración, pero fue en vano porque igual tuvieron que esperar.
En la Facultad de Economía, unos cansados y sonrojados jóvenes corrían de Economía a la Facultad de Contabilidad, reclamando por el curso Contabilidad de Costos que no aparecía en el sistema. Señalaron que el encargado de inscripción los enviaba al secretario académico, pero éste los derivaba a la biblioteca para que presenten su reclamo.









