La Semana Santa es de los jóvenes, pero deben aprovechar para reflexionar y no irse de relajo afirmó el monseñor José Antonio Eguren Anselmi, Arzobispo de Piura, durante la homilía de Domingo de Ramos, celebrada ayer en el atrio de la Catedral en la que participaron cientos de fieles.
“Vívanla en toda su hondura y belleza. Hagan de ella una preciosa ocasión para conocer, amar y seguir más de cerca al Señor Jesús. Durante estos días aclamen con su fe a Jesucristo como el único Salvador y pongan a sus pies sus vidas mismas. Él es la respuesta a todas sus ansias de felicidad y vida verdadera. No tengan miedo de decirle Sí a lo que Él les pida”, dijo el prelado.
Además, el religioso aprovechó para cuestionar la vida de muchos cristianos quienes, aseguró, han dejado de lado a Dios por otras cosas como el trabajo, las festividades o las tecnologías actuales. “En los tiempos en que vivimos, ¿No estamos expuestos al peligro de pensar que Dios no es la primera necesidad para el hombre, y que el desarrollo técnico y económico es más urgente que el espiritual? ¿No sucede con frecuencia en nuestra vida que en medio de nuestras ocupaciones diarias, Dios pasa a un segundo plano?
“La Semana Santa es ocasión propicia para tomar conciencia de que Dios es lo más importante y trascendental de nuestra vida concreta y de que Dios tiene un nombre y un rostro: Jesús de Nazaret, quien hoy viene a nosotros como nuestro Rey montado en lomos de un burrito prestado”, manifestó.
Los ramos
Al finalizar la celebración monseñor Eguren explicó el sentido de los ramos bendecidos: “Ahora que llevan los ramos bendecidos a sus hogares, colóquenlos junto al crucifijo de sus hogares. Que ellos nos recuerden que el Señor Jesús es nuestro Rey y que sólo vale la pena seguirlo a Él. Estos ramos ahora verdes con el tiempo se secarán”, dijo.









