De ripley. A treinta pasos de la Comisaría de Piura, cuatro asaltantes que ingresaron como clientes vaciaron la bóveda del Banco Azteca de la cuadra 13 de la avenida Sánchez Cerro, llevándose 65 mil soles y 12 mil dólares, tras dejar maniatados a seis trabajadores. Efectivos de servicio en la comisaría cercana, se enteraron del atraco después de 5 minutos, pero no vieron a los bandoleros, quienes huyeron caminando.
En total fueron siete los bandoleros, contando a tres que esperaron en la avenida como “campanas”. Los dos primeros asaltantes en ingresar lo hicieron poco después de las 8:45 a.m., aprovecharon que a esa hora ingresaron a sus labores dominicales (el Banco Azteca es el único que atiende en domingos feriados) el administrador Fredy Machuca Olavarría, el cajero Celso More Yovera, el vigilante Joao Maza González y las cajeras Jessica Abad Molero y Dany Vega Chumacero. El banco funciona todos los días incluidos feriados y domingos
Una vez en el interior, el administrador, el primero en ingresar, seguido del cajero More, hicieron pasar a las tres cajeras y el último en ingresar fue el agente de seguridad, quien cerraba la puerta pequeña, cuando un sujeto de vestimenta civil, forzó el ingreso y luego de irrumpir violentamente apuntó con un arma a los trabajadores. Con la situación controlada, el asaltante hizo pasar a otro de sus cómplices, quien empezó a maniatar a sus víctimas. Este mismo sujeto obligó ingresar a una cuarta trabajadora, quien llegaba en ese momento. También hizo ingresar a otros dos pistoleros para dirigirse a la bóveda y apoderarse del botín, después de obligar a Fredy Machuca Olavaría y al cajero Celso More Yovera, a abrir la cerradura. La bóveda se encontraba en la parte posterior del local, pasando dos puertas por la sala de atención al cliente.
Con el botín en su poder, los delincuentes salieron a reencontrarse con los tres campanas, para cruzar juntos la avenida, donde se confundieron entre vehículos y transeúntes del Complejo de Mercados.
Luego de cinco minutos de perpetrado el asalto, uno de los trabajadores logró liberarse para dirigirse a la comisaría donde denunció lo ocurrido, cuando los pistoleros ya habían desaparecido. Así lo informó el comisario de Piura, comandante Benito Cabrera Quispe.
El agente que se encontraba en la garita de vigilancia de la Comisaría de Piura, a la entrada de la comisaría, no se percató de los hechos. El Comisario refirió que en los minutos en que se cometió el asalto, ocho efectivos se encontraban en la dependencia policial.









