TALARA.- Las inmediaciones de la plaza Martín Chumo Infante, ubicada entre la avenida “E” y el parque 37, construida para el esparcimiento de las familias cercanas, se han convertido en una letrina pública y en un lugar desaseado y maloliente, debido a que inescrupulosos las usan para hacer sus necesidades fisiológicas.
Los comerciantes que expenden sus productos cerca al parque 37, manifestaron estar cansados de soportar los olores nauseabundos que emanan del lugar, donde los parroquianos se orinan e incluso defecan, en horas de la noche; por lo que al amanecer el olor es insoportable.
Indicaron que en los callejones que separan los centros comerciales del Centro Cívico, también existe gran cantidad de orines, así como la presencia de homosexuales y damas de compañía que ofrecen sus servicios a los transeúntes.
Indicaron que en una oportunidad denunciaron ante la Municipalidad lo ocurrido, pero nadie les presta atención. Recordaron que el regidor, Carlos Briceño Zapata, promovió una ordenanza para sancionar a quienes usaban las vías públicas para orinar, pero todo quedó en el papel.
Los comerciantes solicitaron por tanto que las autoridades municipales envíen al personal de limpieza y los serenos para patrullar el lugar, y evitar que los parroquianos continúen realizando sus necesidades fisiológicas en plena vía pública.









