Piura se paralizó. En medio de un mar humano que bloqueó varias calles de la ciudad, las sagradas imágenes del Señor de la Buena Muerte de Chocán, Señor Cautivo y la Virgen de las Mercedes acompañando al Santísimo Sacramento recorrieron las calles de Piura, en la procesión de clausura del Congreso Eucarístico y Mariano realizado desde el 12 hasta ayer 15 de agosto.
Las imágenes salieron a las 12:30 de la tarde, por la puerta de la Tribuna Norte del estadio Miguel Grau. Después de la misa presidida por el Cardenal Juan Luis Cipriani, que terminó a las 11:54 de la mañana, a la que asistió el presidente Alan García Pérez, entre otras autoridades regionales y nacionales. Más de media hora demoró la salida de las imágenes. Mientras miles de fieles las esperaban en la puerta para acompañarlos en su recorrido.
El primero en salir fue el Santísimo Sacramento; le seguía el Señor de la Buena Muerte de Chocán; seguido del Señor Cautivo Peregrino de Ayabaca, en medio de la emoción los fieles le cantaban “Señor Cautivo lindo te pido que me perdones,… si grandes son mis culpas mayor es tu bondad”. Seguía la Virgen de Las Mercedes de Paita, que también fue recibida con cánticos y alabanzas.
El recorrido lo encabezó el Santísimo Sacramento. La hermosa custodia conteniendo el Cuerpo de Cristo iba sobre un camión adornado, acompañado, por turnos, de un vicario de cada parroquia que agrupa la Arquidiócesis de Piura y Tumbes. Le seguía el Señor de la Buena Muerte de Chocán. Después el Señor Cautivo y, finalmente, la Virgen de Las Mercedes. Todas las imágenes iban sobre vehículos acondicionados para este recorrido.
La procesión comenzó por la avenida Luis Montero, cruzando por la avenida Guardia Civil.. Miles de personas hicieron una cadena humana que empezaba desde la puerta del estadio y terminaba pasando el Puente Sánchez Cerro. Muchos pugnaban para ver aunque sea por un momento a las imágenes más veneradas de la región que lograron convocar a más de 30 mil almas por las calles de la ciudad.
Cerca de las 2 de la tarde la procesión llegó hasta la Plaza de Armas, e hizo un recorrido por todo el contorno de ésta. Los vecinos habían preparado alfombras para homenajear a las sagradas imágenes. Posteriormente, la Virgen de Las Mercedes ingresó a la Iglesia Catedral.
El señor Cautivo y el señor de Chocán siguieron por la avenida Grau hasta llegar a la parroquia del Santísimo Sacramento, donde se quedó el Señor de Chocán, y el Señor Cautivo siguió hasta la parroquia San José Obrero.









