Maritza Castillo.
Diario El Tiempo – Piura
PAITA.- Que no sólo en Paita y en la zona norte se celebren misas en honor a la Virgen de Las Mercedes, sino en todo el Perú, es el propósito de la congresista Fabiola Morales Castillo, motivo por el que presentó un Proyecto de Ley ante el Congreso de la República, con la aprobación de monseñor José Antonio Eguren Anselmi, arzobispo Metropolitano de Piura.
El sol alumbró desde muy temprano, como procurando alentar la nueva estación de Primavera que recién comienza, y dejar atrás las mañanas frías que caracterizaron el inusual invierno norteño. El calor del astro rey animó a los peregrinos y fieles que se congregaron en la explanada del santuario La Merced donde monseñor José Antonio Eguren, izó la Bandera del Vaticano en compañía del párroco de Paita, Pedro Chulle y, luego, junto a los sacerdotes de la Arquidiócesis celebró la Misa de Fiesta en honor a la Virgen de Las Mercedes. A su alrededor, una multitud lo escuchaba atenta mientras otro tanto paralizaba la larga fila que pugnaba por acercarse hasta su altar para aunque sea rozar su manto, el anda, mirarla a los ojos de cerca y pedir su bendición para sanar el alma o el cuerpo.
Considerado un peregrino más, Monseñor Eguren expresó su profundo cariño y amor a la Virgen María, porque se esfuerza para que el evangelio sea más fuerte. “¡Cómo no obedecer las palabras de la Cruz cuando Jesús le dijo a Juan -en el cual estamos todos representando- : Ahí tienes a tu madre. Y gracias a su sí, a su entrega de vida y a los planes de Dios, hemos pasado de la muerte a la vida y por eso decimos que somos sus hijos”, expresó. “En el corazón de María cabemos todos”, siguió anunciando la autoridad eclesiástica, sabiendo en confianza que ella sabrá acogernos y no nos rechazará porque somos sus hijos.
Simbología
Los brazos extendidos de María, explicó Monseñor Eguren, nos dicen: “Vengan a mí” y como en su mano derecha tiene un cetro, indicó que es por su condición de Gran Mariscala del Perú y porque Dios le ha dado el poder para que ella pueda amarnos y querernos como hijos y cumplir así su función maternal. Ante eso sugirió abrirle nuestro corazón con confianza, porque ella sabrá atender nuestros problemas. “Ella te conoce”, dijo.
Además, las cadenas abiertas que tiene en su mano izquierda, simbolizan la liberación de nuestros pecados. “Y qué mejor suplicarle a Jesús, a través de su madre María, para que nos libere de nuestros problemas, para construir su ansiada civilización entre nosotros, ya que ella representa el modelo de los creyentes”, dijo.
Con autoridad, Monseñor Eguren contradijo a quienes señalan que el culto a la Virgen disminuye el culto a Jesús. “Eso no es así, porque la Madre siempre nos lleva al Hijo y eso lo afirmó en Las Bodas de Caná”, manifestó.









