Diario El Tiempo.
Nuevamente, la delincuencia le ganó a la seguridad en nuestra ciudad. El sábado cerca de la medianoche, un humilde padre de familia, quien se ganaba la vida brindando seguridad a los vecinos de la calle Los Naranjos de la urbanización Los Geranios, fue asesinado de dos disparos, por dos delincuentes que se desplazaban en una moto. La muerte fue por evitar el asalto a unas jovencitas.
Miguel Ángel Zaña Quispe (32), salió a las 6:00 p.m. del pasado sábado, de su humilde vivienda de la manzana A lote 36 del asentamiento Juan Bosco, despidiéndose de su esposa Santos Domínguez López (27), de sus dos hijos Miguel Ángel (7), Luz María (4) y de su hermana especial Maximina, con la esperanza de regresar al siguiente día y pasarla juntos, pero esto no sucedió.
El lamentable hecho que ha dejado consternados a los residentes de la urbanización Los Geranios y en especial a su familia y vecinos, ocurrió a las 11:30 p.m. de ese día. El vigilante trató de evitar que dos delincuentes a bordo de una motocicleta, color negro, marca XCD, asaltaran a tres jóvenes que se movilizaban en un vehículo.
Según se supo, por vecinos del lugar, cuando Miguel Ángel Zaña Quispe, se encontraba en la calle Los Naranjos, entre las manzanas G y H, entre los lotes 13 y 8, cumpliendo con su trabajo, se percató que dos desconocidos se acercaban a un vehículo que transitaba por el lugar, al parecer para asaltar a sus ocupantes. Ante tal situación, el vigilante evitó que los delincuentes cometieran su delito, gritándolos y amenazándolos con una piedra.
La valiente acción de Zaña Quispe, hizo que los malhechores realizaran un disparo al aire amedrentando al vigilante. Los delincuentes en su afán de cometer el asalto, no dejaron de perseguir a sus víctimas, quienes huyeron e ingresaron a la urbanización La Rivera, ubicada cerca al parque de la urbanización Santa María del Pinar.
Los delincuentes, tras ver perdidas a sus víctimas, regresaron en busca de Miguel Ángel Zaña Quispe, para darle muerte por haber frustrado su asalto a las jóvenes. Sin contemplación alguna le dispararon tres veces por la espalda, impactándole dos tiros, cayendo al pavimento y muriendo a los pocos minutos. Los pistoleros como si nada hubiera pasado, y sin saber de quién se trataba, fugaron con dirección desconocida.
Los vecinos tras escuchar los disparos salieron de sus viviendas, observando el cuerpo de Miguel Ángel en el suelo, en medio de un charco de sangre.
De inmediato se comunicaron con las fuerzas policiales, que llegaron luego de 40 minutos. El Secom también demoró en llegar.
Recién a las 2:30 a.m. de ayer, llegó el representante del Ministerio Público para realizar el levantamiento del cadáver con el apoyo de los agentes de Investigaciones de la Comisaría de Los Algarrobos y posterior traslado a la morgue de Piura, para que se le practique la autopsia de ley correspondiente.
Investigaciones
*Las investigaciones fueron derivadas al departamento de Homicidios de la Divincri, para que se hagan cargo de las investigaciones del caso.
*Hace mes y medio, un vigilante fue herido de bala también por evitar un asalto a inmediaciones de la Av. Las Casuarinas.









