Diario El Tiempo.
Ante los constantes hallazgos de irregularidades, el desafío de la nueva administración regional, será no quedarse en la denuncia, sino cerrar el círculo vicioso de los delitos y la impunidad, en el manejo del dinero destinado a obras, con sanciones efectivas. Esta vez, la noticia viene de la Subregión Morropón-Huancabamba (SRMH), donde se perdieron 70 millones de soles, en obras que la población no puede usar, por inservibles. Como ya fueron liquidadas, la salida es declararlas de necesidad pública para rehacerlas.
Cada vez, es más evidente que en el negocio de las obras públicas, financiadas con dinero de los contribuyentes, los únicos que ganaron fueron las empresas contratistas y un grupo de autoridades y funcionarios regionales que se hicieron de la vista gorda y no cautelaron los intereses del Estado, muchos menos, de la población, a quienes entregaron obras deficientes, por ende, inservibles.
La Subregión Morropón Huancabamba ( SRMH), no se escapa a la crítica situación de las obras. El gerente de la SRMH, Carlo Bertini, informó que se encontraron 54 obras, de las cuales, 48 tienen problemas, unas más graves que otras.
Las más graves se refieren a que no cumplieron con el fin para el cual se destinó el dinero, que es beneficiar a la población con un mejor servicio. Éstas significan una pérdida de 70 millones de soles.
Porque hay otras obras con problemas mínimos de liquidación, donde no cuadra la liquidación o hay excesos de pago de adicionales donde debe intervenir la Contraloría.
Bertini, dijo que para empezar, se trata de obras que fueron recibidas por el Gobierno Regional, dando conformidad a la obra, como si no tuvieran ningún problema.
Eso indica que el monto, fue pagado en su totalidad, por tanto, liquidadas.
El funcionario explicó que cuando se liquida una obra se cierra el proceso, y no puede reabrirlo. Por tanto, la única salida que les queda es solicitar al presidente regional, Javier Atkins, que estas obras se declaren de Necesidad Pública, para recomponerlas.
“A todas estas obras hay que declararlas de interés público y en base a eso tener la posibilidad de abrirlas porque son obras recepcionadas ya fueron liquidadas en el papel y deberían ser transferidas al sector correspondiente, pero nunca las van a recibir por estos problemas”, advirtió.
Sanciones
Bertini, sostuvo que los casos están en manos de la oficina de Control, quien debe emitir un informe y luego disponer a Procuraduría, para que inicie las acciones legales correspondientes.
Aseveró que aquí son responsables desde los servidores que no hicieron una adecuada supervisión o elaboraron mal los expediente técnicos, hasta los funcionarios y autoridades que fueron permisivos y dejaron que las contratistas hagan lo que quieren con las obras.
Bertini, indicó que las obras estuvieron a cargo de consorcios conformados por empresas con un mismo representante legal y cometieron las mismas faltas.
Tal es el caso, dijo, de la familia Marotazo, que tuvo varias obras adjudicadas, así como Jacob Barrantes, a través de los consorcios Sero, Cerro Colorado, Pros y Proecsa.
Mencionó que hasta el momento, el servidor Juan Sosa, quien presidió el comité de recepción de la obra de saneamiento está con proceso administrativo.
Algunas obras con problemas serios
*Agua potable y alcantarillado de Serrán. Costó 3 millones 700 mil soles. Fue recepcionada por la Subregión Morropón-Huancabamba, a pesar de que no sirve a la población que no puede usar el desagüe porque las pozas de oxidación están colapsadas, usan pozos sépticos contaminando el río. El material usado no es el apropiado, no han colocado todos los medidores. El contratista presentó documentos fraguados para acreditar el uso de material. La entidad debe destinar por lo menos 600 mil soles, para hacer operativa esta obra. La contratista es del Consorcio Nueva Vida.
*Canal Nancho – Chorro Blanco (Carmen de la Frontera – Huancabamba). El Consorcio San Antonio (familia Marotazo), abandonó la obra. Tiene errores de diseño. EL costo es de un millón 800 mil soles.
*Obra de Saneamiento de Malacasí. Obra entregada e inaugurada, no está en funcionamiento, por problemas en el sistema de alcantarillado.
*Obra de saneamiento de Yapatera. Obra abandonada, a cargo de la sede regional.
*Santa Catalina de Mossa. Obra colapsada, funcionó una semana y el desarenador estalló, porque no soportó el peso del agua y se rompió.
*Saneamiento de Huarmaca. Obra con problema de diseño. La producción de agua es menor a la demanda poblacional.
*Colegio Augusto Salazar Bondy (Lalaquiz – Huancabamba). Costo de un millón 900 mil soles, a cargo de Coecsa. La obra fue intervenida por administración directa, pero no está en condiciones para usarse. No se usó el material adecuado, no entregaron mobiliario escolar, no construyeron cerco.
*Hospital Neonatal de Huancabamba. A cargo de Coecsa, la construcción no cumplía con requisitos básicos para la mezcla de concreto, obra abandonada, con deudas a proveedores locales. El costo es un millón 700 mil soles y se dio adelanto a la empresa de 500 mil soles.
*Hospital de Chulucanas, a cargo del Consorcio Sero, obra abandonada y tuvo que terminarla, la subregión.
Problemas que presentan las obras
*Expedientes técnicos mal elaborados.
*Deficiente proceso constructivo.
*Obras no liquidadas.
*Obras en arbitrajes, por controversias entre la entidad y las contratistas.









