Las zanjas, las restricciones en el servicio de agua potable, el afloramiento de aguas servidas y la dificultad para recoger la basura en las zonas en las cuales se cambia tubería de agua y desagüe, han convertido a Piura en una zona de riesgo para la salud pública en los temas respiratorios, estomacales, de piel y algunas enfermedades como el dengue y malaria, así lo advirtió el director de Salud, Héctor Rodríguez Báster.
Rafael Gallo Seminario, gerente de EsSalud, respaldó la preocupación y aseguró que la situación no sólo afecta el tránsito en Piura, también la salud, incluso medidas como las que esperaba tomar EsSalud, de trasladar a 19 mil pacientes a un local del centro de la ciudad para su atención médica, están ahora en revisión, porque no hay seguridad si la zona donde funcionará el local de EsSalud podría ser afectada por trabajos de cambio de redes de agua y alcantarillado.
El director de Salud, Héctor Rodríguez Báster, precisó que, como institución, han dejado sentada su posición desde el punto de vista de la salud pública, sobre el tema de los trabajos del Consorcio Piura en el Proyecto de Aguas Superficiales (PAS).
“Nos preocupa los riesgos en los que estamos sometidos. Estamos en un polvorín en el que pueden explotar enfermedades respiratorias, digestivas, dengue, malaria y otras enfermedades como la leptospirosis, además de aquellas que se transmiten por las cucarachas y el aumento de roedores”, explicó.
Rodríguez Báster dijo que la combinación de tierra contaminada con heces fecales en la atmósfera, el desborde de desagües y la restricción del servicio de agua potable, son sólo una parte del problema. Otro de los problemas es la acumulación de basura dentro y fuera de los domicilios, en las zonas afectadas. Recordó que el promedio de producción de basura es de medio kilo por persona y buena parte de esa basura genera, en este momento, la reproducción de roedores y cucarachas. Precisó que han recibido quejas de vecinos, alarmados por el aumento de roedores y eso es un tema de salud pública.
Julio Barrena, subdirector de Salud, dijo que como sector, la invocación es que se trabaje en orden y no se abran en paralelo varias calles, para evitar aumentar los riesgos de enfermedades en la población. Rodríguez Báster agregó que otro pedido sería el que las empresas encargadas de los trabajos, agilicen sus labores en turnos de mañana, tarde y noche, sábados y domingos, porque cuanto más tiempo se tienen abiertas las zanjas, mayor es el peligro para la salud.
Rodríguez dijo que aún no existen cifras de gente enferma como consecuencia de la contaminación que se vive en Piura, pero hay sospechas del aumento de pacientes.
“La gente que viene de otros lugares y yo, estamos asombrados porque han abierto más de una decena de calles en simultáneo, y eso no se hace en otros lugares, no se permite por el riesgo a la salud”, puntualizó.









