Niños, jóvenes, adultos mayores, padres, madres, llegaron de lejos, de cerca, algunos temprano, otros tarde, a acompañar a Jesús Sacramentado en la solemnidad del Corpus Christi, dando su testimonio de fe como piuranos.
El acto religioso empezó con la celebración de la santa misa presidida por el Arzobispo metropolitano de Piura, monseñor José Antonio Eguren Anselmi. Luego, cientos de fieles acompañaron el recorrido del Cuerpo y Sangre de Cristo por las calles de Castilla y Piura, para llegar a la basílica Catedral.
El coliseo del Colegio Don Bosco se abarrotó de fieles católicos. La misa empezó a las 5 de la tarde y duró una hora y media. Los primeros en llegar, como siempre, fueron los adultos mayores, dando muestras de puntualidad y de una profunda fe. También los niños y jóvenes mostraron esa devoción, seguida por la de sus padres.
Participaron de la celebración, los sacerdotes de Piura y Castilla, así como autoridades militares.
Después de la misa, los fieles acompañaron el recorrido procesional del Corpus Christi por las calles de Castilla y Piura. Jesús Sacramentado, en manos de monseñor José Antonio Eguren, bajó del altar para recorrer por entre los fieles que se desesperaban por estar cerca o al menos, mirarlo a los lejos.
La procesión salió por la puerta lateral del Colegio Don Bosco, siguió por la Av. Cayetano Heredia, Ramón Castilla, calle Tacna, pasando por el puente Bolognesi, para llegar a Piura ingresando por la calle Lima, Moquegua y Libertad. La plaza de Armas se había adornado con 14 alfombras artísticas con imágenes alusivas al Corpus Christi.
ENTRE EL AMOR Y LA VIOLENCIA
Durante la homilía, monseñor José Antonio Eguren Anselmi hizo referencia a los hechos de violencia que se viven en el sur de nuestro país, y a las muestras de fe que se viven en el norte a raíz de la celebración del Corpus Christi, lo que representa un contraste que los hace preguntarse ¿No será que lo que nos falta es darle a nuestra vida cristiana una forma eucarística, es decir, hacer descender las consecuencias de nuestro amor a la Eucaristía y de la Misa dominical a nuestra vida diaria?









