Los familiares y amigos de los tres jóvenes que murieron luego de ser acribillados en un bar, el pasado miércoles 18, realizaron anoche una marcha y una vigilia por la paz, para que las autoridades hagan justicia por las muertes de estos muchachos y en señal de protesta contra los asesinatos que se cometen en la ciudad.
La Iglesia Santísimo Sacramento fue el punto de encuentro de los participantes. Quienes acudieron a esta pacífica movilización portaban polos y globos de color blanco en señal de duelo, explicó Rosa Chapa, tía de los fallecidos.
El sacerdote Guillermo Uhen, párroco de la Iglesia Santísimo Sacramento, respaldó la iniciativa y enfatizó que para frenar la delincuencia es importante denunciar a los responsables y contar con la declaración sincera de los testigos.
La marcha se desplazó por la Av. Grau hasta llegar a la Iglesia Catedral. Durante el recorrido, invocaron la solidaridad de la ciudadanía para que se una a la protesta, en contra de la delincuencia y los crímenes impunes en la ciudad. Así también, pidieron a las autoridades que no dejen estos hechos impunes y se haga justicia. Américo Vilela, padre de Jairo Vilela, una de las víctimas, dijo que la protesta es para que las autoridades hagan justicia y no haya más dolor en las familias.
La Catedral de la ciudad fue el punto final del recorrido y lugar de vigilia. Al llegar, encendieron velas blancas y con cánticos religiosos, empezaron la larga velada. “No queremos venganza, queremos justicia. Y no vamos a parar hasta que no la tengamos”, sentenció Hilda Alburqueque, abuela de David Sánchez, fallecido en el violento ataque. También, comentó que el 3 de febrero realizarán una vigilia, en el asentamiento José Olaya, por la misma causa y continuarán con estas medidas hasta que las autoridades solucionen el caso de su nieto.









