El paro de dos días que realizaron las enfermeras del hospital Santa Rosa, perjudicó principalmente el servicio de vacunación de niños, el cual quedó completamente desatendido. Además, hubo restricciones en los servicios de Emergencia, Pediatría, Medicina General y Cirugía.
El paro de los días 18 y 19 de julio, fue porque, por disposición de la directiva del hospital Santa Rosa, se está quitando la recepción de las pacientes embarazadas a las enfermeras y pasándola a las obstetrices. La secretaria general del sindicato, Ricardina Jiménez Gómez, considera dicha disposición injusta, porque se pretende favorecer a las obstetrices, dejando de lado a las enfermeras que durante quince años realizan esta labor.
Refiere que rechazan el cambio porque consideran que no tiene sustento técnico, ya que no hay registro de aumento de muertes en dicha área. Además, se pretende por una cuestión gerencial, enfrentar a dos grupos de profesionales. Asegura que han intentado dialogar con el director del hospital, pero no las atiende porque desconoce al sindicato de enfermeras.
El director del hospital Santa Rosa, Genaro Ipanaqué, refiere que el cambio se da porque están ordenando el hospital, para que sea oficialmente de nivel II-2, tal como lo estipula la resolución del Gobierno Regional de Piura Nº 184-2010. Lo que pasa es que hay personal que aún no entiende que el hospital dejó de ser una posta donde todo funcionaba junto, ahora deben dividir las áreas. Por eso, se procedió a dividir Ginecología y Obstetricia, las cuales estarán al mando del ginecólogo, pero las enfermeras solo se encargan de Ginecología. El área de obstétrica estará a cargo de las obstetrices.









