La obra de remodelación de la Av. Bolognesi no tendría la certificación ambiental que permite iniciar las obras, según pudo indagar este diario.
Los vecinos de esta artería se han quejado por el excesivo polvo que genera la remoción de los bloques de concreto y asfalto, debido a que la empresa ejecutora de la obra no arroja agua y humedece la zona, como lo establece el expediente técnico.
Una fuente que pidió no ser identificada, sostuvo en horas de la tarde de ayer que la empresa cuenta con presupuesto para echar agua y mitigar la elevación de partículas de polvo que afectan a los vecinos, quienes ya han expresado su mortificación
Ayer, en horas de la mañana, la gerenta Territorial de la Municipalidad, Jennissé Fernández Mantilla, dijo la obra sí contaba con estudio de impacto ambiental y ofreció hacer visitas diarias a la obra, para que se cumpla con las normas técnicas y lo establecido en el expediente.
Sin embargo, al revisar la Ley Nacional del Sistema de Evaluación del Impacto Ambiental, en su artículo 12.2, encontramos que los estudios de impacto ambiental por sí mismos no autorizan la ejecución de un proyecto, sino que requieren previamente de una certificación ambiental, que no es otra cosa que la aprobación del estudio por la autoridad competente.
En este caso, no ha ocurrido eso y solo se han quedado en el estudio de impacto ambiental. Inclusive, la norma señala que cuando no se tiene certificación, no se puede iniciar trabajo alguno. En caso de transgredirse esta disposición, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (Oefa) está autorizado a multar y denunciar a quienes lo hagan.
La certificación ambiental requiere de una resolución, ya sea de la Gerencia de Medio Ambiente o de la autoridad máxima de la institución, para su aprobación y recién se puede dar pase a la intervención (ejecución).
En horas de la tarde insistimos en comunicarnos con la ingeniera Fernández Mantilla, pero esta no contestó el teléfono. Buscábamos que nos explicara, si era verdad que no hay certificación como aseguró nuestra fuente.









