CHINCHIN (AYABACA).- Aunque suene inaudito e increíble, en cierto sentido, seguimos viviendo en el país de la maravillas”. Está clase de “maravillas” ocurre en el caserío Chinchin (Ayabaca) donde por un lado, un grupo de 20 moradores se oponen a la construcción de un colegio por conservar un pampón con dos arcos al que llaman cancha deportiva, aduciendo que han luchado mucho para construirla porque antes eso era un cerro. Y al otro extremo, están los padres de los alumnos que defienden la construcción del colegio porque no quieren que sus hijos sigan estudiando en una pecaria infraestructura que se cayó a pedazos.
En medio, como siempre sucede, están las víctimas que nunca tienen nada que ver, pero que se llevan la peor parte, los 120 alumnos del colegio primario y secundario N° 14231 de Chinchin. Los estudiantes prepararon una tímida protesta para llamar la atención de las autoridades, para que les ayuden a defender la construcción. Aunque sus padres dicen que la directora encargada del plantel, Jacquelina Silva Vega, estaría amenazando a los chicos con jalarlos de año si reclaman para que se construya el colegio, en lugar de la cancha. La maestra niega este argumento y asegura estar a favor de la construcción del colegio pero no es clara al establecer el lugar exacto donde se debería edificar.
Quienes se oponen a la construcción aducen que su “cancha deportiva” la construyeron con mucho esfuerzo y que no están dispuestos a ceder el terreno por lo que han comprado uno para que se construya la institución educativa. Quienes están a favor de la construcción refieren que la cancha deportiva se puede reubicar, que bien podría hacerse en otro lugar e incluso el alcalde de Ayabaca, se ha comprometido a comprar el terreno para que la subgerencia regional pueda construir una moderna losa deportiva. Pero los moradores se niegan, ya que señalan no tener confianza en la palabra del Alcalde.
El conflicto ya se gestó, los grupos se preparan para defender sus posiciones y las autoridades han señalado que pedirán apoyo a la Policía para que permanezca en la zona, hasta que termine la construcción del colegio que ya empezó. El colegio no se puede reubicar porque el proyecto esperado desde hace seis año ya lo estipula en la zona, incluso los moradores y el teniente gobernador de Chinchin, principal opositor, han estado de acuerdo en la construcción. Sin embargo hace un tiempo han cambiado de opinión.
Tanto el gerente de la Subregión Luciano Castillo Colonna (LCC), Luis Távara; la congresista Karla Schaefer; el director de la Ugel Ayabaca, Luis Llacsahuanga y los moradores refieren que el grupo en contra está siendo manejado por un grupo de residentes de Chinchin que nacieron allí pero ahora viven en otras ciudades, pero visitan su tierra durante las fiestas para celebrar en la cancha.
Intereses políticos obstaculizan obras
El consejero por Ayabaca, Baldomero Marchena, refiere que toda esta obstaculización viene de un grupo de personas de Ayabaca que le tienen cólera a su padre el alcalde de Ayabaca, Humberto Marchena. Así como en Chinchin, están yendo a otros caseríos de la provincia donde se realizan obras municipales para obstaculizarlas, dijo. Por ejemplo están haciendo problemas a un proyecto de 3 millones de soles en Suyo, igual están haciendo en la zona de Ania, señaló.
Coincide con el consejero, el subgerente de LCC, Luis Távara, según el cual la oposición viene por cuestiones políticas. “Ya no estamos en una campaña política, pero ellos quieren impedir que haya dos personas que se encargan de manipular a la gente en contra de la construcción del colegio. Esa es mi percepción y la de algunos pobladores, que hay gente que se opone a que el Alcalde siga haciendo obras, por eso no quieren la construcción de este colegio”, indicó.
PNP que vigile
Para garantizar que la construcción del colegio siga, las autoridades han solicitado apoyo de la población y de las rondas campesinas para que vigilen la construcción y eviten paralizaciones, porque los moradores opositores ya han obstaculizado los trabajos cerrando zanjas, donde se levantaría un pabellón del colegio. La congresista Karla Schaefer anunció que solicitará garantías a la PNP de Ayabaca para que la construcción pueda seguir, ya que no se puede poner en riesgo una inversión de un millón 200 mil soles que beneficiará a los niños y jóvenes que actualmente estudian en pésimas condiciones. “Queremos intervenir para que se den las garantías del caso y se desarrolle el proyecto porque, podemos ver, los que se oponen son pobladores que ni siquiera usufructúan del colegio y no entienden que este proyecto tienen hasta una losa deportiva donde van a tener condiciones para hacer varios deportes, danza y cultura. Tiene que seguir la construcción del colegio y vamos a pedir las garantías de la PNP”, agregó.
“Vamos a pedir el apoyo de la PNP para que permanezca los días que sean necesarios hasta que se construya el colegio, porque por un pequeño grupo, no se puede frenar el desarrollo de un pueblo que ha luchado por tantos años”, refiere el consejero por Ayabaca, Baldomero Marchena.
Interponen medida cautelar
Los moradores opositores han interpuesto una medida cautelar para evitar la construcción del colegio en su cancha deportiva, pero el presidente regional, Javier Atkins, espera que ningún juez haga eco de este pedido “tan absurdo” que –según ha dicho- solo es producto de la irresponsabilidad de los moradores, “el juez debe tirar ese papel a la basura, porque se perjudica a los niños”, dijo.
El director de la Ugel Ayabaca, Luis Llacsahuanga Granadino, refiere que es muy lamentable la situación, que los residentes de Chinchín que viven en Piura hayan interpuesto una medida cautelar, pero tienen que esperar que el juez se pronuncie respecto a ésta. Indica que debido a la oposición, la construcción se ha retrasado unos meses. “Hasta el momento no tenemos ninguna respuesta de parte del juzgado, el terreno es propiedad de la obra. Contraviniendo el trabajo, han rellenado unas zanjas que ya estaban listas para poder construir”, señaló.









