Mientras miles de niños y jóvenes esperan que sus maestros regresen a las aulas, en Palo Parado, a quince minutos de la ciudad de Piura, noventa jóvenes, estudian en silencio y siete maestros hacen denodados esfuerzos para sacar lo mejor de cada estudiante, en medio de las carencias de la zona rural, alimentándolos con veinte soles semanales, en el Centro Rural de Formación en Alternacia, Catac Caos.
¿Qué están haciendo los estudiantes del segundo año de Secundaria tan concentrados en el aula? Su proyecto de investigación, responde el maestro. ¿Y qué van a investigar? A las financieras. ¿Espinonaje? No. Van a aplicar todos los conocimientos de Matemática y demostrar si los créditos que reciben sus padres para sembrar algodón, maíz y arroz son convenientes. El sábado por la mañana irán a sus casas, en dos semanas cuando retornen, sustentarán los beneficios o perjuicios de los créditos, habrán aplicado sus conocimientos de regla de tres, sacar porcentajes, sumas, restas, en conclusión el costo beneficio de una actividad tan común en estos tiempos, vivir con deudas. Las lecciones de Lenguaje y Comunicación se aplican en la redacción del informe.
La formación en alternancia es integral, sostiene el profesor Luis Chinguil Reyes, quien en el centro, no solo es el maestro o profesor de Matemáticas, es monitor, tutor, guardián y un poquito padre. “Anoche estuve de guardia”, dice y que a los alumnos nunca se les deja solos; siempre hay un profesional adulto con ellos, porque las labores que desempeñan necesitan orientación y vigilancia y además se debe mantener la disciplina.
Los jóvenes llegan el lunes muy temprano y salen el sábado a las 7:00. Ese día, pueden ver un programa de televisión, el cual después discutirán entre todos. El martes, el día comienza a las 6:00 y termina a las 10:00 p.m. Sus tareas comienzan con la oración del día y una lectura bíblica, la misma que la hace un estudiante. Luego deben limpiar sus habitaciones y el colegio, asearse, desayunar y a las 7:45 a.m. estar en el aula.
En las aulas, sus clases son como lo exige la currícula para los estudiantes de primero a quinto grado de Secundaria. Es decir Matemática, Lenguaje, Ciencias Sociales, Ciencia y Ambiente, etc., la diferencia es que en lugar de estudiar una mañana, ellos lo hacen durante todo el día.
En casa
Después de dos semanas en el colegio, los jóvenes se van a sus casas, pero no de vacaciones. Los padres de familia realizan vigilancia de que cumplan las tareas asignadas y los maestros realizan visitas familiares. Los alumnos a partir del tercer grado aplican la educación técnica aprendida en el colegio. Aprenden técnicas de siembra, fertilización, preparación de alimentos para el ganado, etc. En resumen, los preparan para la vida. La formación es agropecuaria, de tal modo que cuando terminan el quinto de Secundaria pueden encontrar un trabajo, o de lo contrario llevar sus cultivos con nuevas tecnologías, mejorando su producción y su forma de vida.
Prácticas
Estos jóvenes, que también quieren ir a la universidad y ser ingenieros o regidores o futuros alcaldes, realizan prácticas preprofesionales y van a la Universidad Nacional de Piura, para ver cómo se aplican los conocimientos. En la Facultad de Zootecnia, pueden observar y aprender cómo es la crianza de cerdos, vacunos, aves, etc. En Agronomía siguen de cerca los cultivos de algodón, y otros, pero además en las áreas libres de su colegio tienen cultivos de banano, maracuyá y otros. Además, tienen el proyecto de aves. Este tipo de educación es aprender haciendo.
LAS CARENCIAS SON MUCHAS
La institución no recibe ayuda y no puede crecer porque fue creada por los padres de familia como privada y por ello quieren cambiarle la denominación e inscribir el terreno, donado por la Comunidad de Catacaos, a nombre del Ministerio de Educación y poder participar en los presupuestos participativos y construir una cocina y su respectivo comedor. Pero mientras esto pasa, las personas que deseen pueden ayudarlos con vajilla, ollas, libros, computadoras y hasta camas. Las carencias del centro son muchas, pero los alumnos siguen bregando y aprovechan la oportunidad al máximo.









