El regidor Fabián Merino Marchán, hizo conocer ayer al Pleno del Concejo y a los vecinos de la Urb. San Eduardo que la autorización provisional que se le dio para la construcción de mercado Metro, se hizo ocultando el informe de un técnico de la Municipalidad en el cual concluía que no era factible dicha autorización.
Miguel Alarcón Ato, vecino del lugar sostuvo que tienen conocimiento que el ingeniero Juan del Águila rompió dicho informe, por eso ha desaparecido del expediente, pero ha quedado el cargo de presentación y pidió que, el pleno no se coluda con esa tipo de situaciones.
“Nos preocupa porque el lugar se convertirá en paradero de motos y mototaxis, también presencia de delincuentes. Además que han recortado la vía de nueve metros a seis y también han reducido las áreas verdes de seiscientos a cuatrocientos metros cuadrados para dársele como estacionamiento a Metro”, precisó.
“Se quiere justificar la construcción y funcionamiento señalando que es un minimarket, pero en toda la documentación se habla que será un supermercado, y sólo en las últimos documentos se habla de minimarket, que por demás no está definido qué significa eso”, expresó.
Ato habló ante el Pleno del Concejo en representación de los vecinos de San Eduardo, que se oponen a la construcción porque esta es una urbanización residencial de baja densidad donde no hay cabida para este tipo de comercio, ni siquiera en la urbanización de mediana densidad se puede otorgar esa licencias, sostuvo.
Informe
En la sesión de concejo de anoche, los arquitectos César Rojas Tafur y Miguel Adrianzén Huancas, quienes fueron los que evaluaron el proyecto en representación de su colegio profesional, señalaron que ellos se basaron en las el Reglamento Nacional de Edificaciones y en la ordenanza 011-2009 y expresaron su decisión de debatir en cualquier lugar sobre la licitud de sus informes.
El arquitecto Tafur sostuvo que el minimarket como él denomina, sólo venderá productos de pan llevar y de limpieza. No venderá artefactos y otros.
Sobre la cesión de vías públicas, nadie pudo responder. La arquitecta Laura Morocho, jefa de la Oficina de Licencias y Control Urbano, sostuvo que no era su competencia.









