El dirigente de un sector del taxi disperso, Walter Coronado Nole, sostuvo que las revisiones técnicas de vehículos que prestan el servicio público, están siendo direccionadas por dirigentes de la Asociación Taxi Disperso, quienes se han convertido en una especie de “jaladores” de la empresa Certifika Perú”, inclusive amenazó con una denuncia ante el Indecopi.
“Los señores Oscar Quinde y (Martín) Guerra parecen trabajadores de la empresa, ellos están coaccionando y amenazando a los taxistas para que vayan a hacer las revisiones técnicas, señalando que hay un plazo y luego vendrán las operaciones”, sostuvo.
Estos señores tienen doble discurso. Primero se opusieron a la revisión técnica y amenazaron con un paro, pero ahora piden las revisiones técnicas y han distorsionado un acuerdo con el regidor Bermejo, para primero presentar los expedientes para renovar permiso en la Municipalidad y con ese comprobante ir a hacer la revisión técnica.
Ahora, ellos señalan que esa medida tiene un plazo determinado y que quien lo hace, puede ser intervenido, expresó.
Debe medir sus palabras
Martín Guerra Manrique, dirigente de la Asociación de Taxi Disperso, aludido por Coronado Nole, dijo que este debe medir sus palabras y tendrá que demostrarlo con pruebas. Debe hacerse asesorar de un abogado antes de hablar.
“Como dirigentes tenemos que tener a nuestros asociados bien informados del procedimiento, y por eso estamos haciendo la difusión. Inclusive hemos dicho que las revisiones pueden hacerlas en Piura que cuesta cincuenta y ocho soles o en Sullana que cuesta treinta y nueve soles, cada uno decide”, expresó.
“Nunca nos hemos opuesto a las revisiones técnicas, porque como formales también somos respetuosos de la ley. Cuando protestamos lo hicimos porque el jefe de la Policía de Tránsito quería realizar operaciones a partir del 1 de setiembre”, sostuvo Guerra Manrique.
Certifika Perú
Jorge Agreda Vargas, gerente de Certifika Perú, la planta de revisiones técnicas de Piura, manifestó que el costo de las revisiones técnicas es de cincuenta y ocho nuevos soles, según un acuerdo con Asociación del Taxi Disperso.
El problema de que van o no van, debe ser materia de preocupación de las autoridades, no de nosotros, dijo Agreda, cuando se le preguntó sobre la poca afluencia de taxistas que concurre a su planta que estimó en unos 250, de los 5 900 taxis libres que hay en Piura.









